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lunes, 4 de mayo de 2009
Denuncian a presidente mexicano por transgénicos
ECOLOGÍA. AFIRMAN QUE SE INFRINGE LA LEGISLACIÓN AMBIENTAL
Greenpeace dice que cometió delito por permitir siembra de maíz modificado. Unión Europea anunció que reflexionará sobre uso de semillas
Fuente: MÉXICO / PRAGA / WASHINGTON [EL COMERCIO / AGENCIAS].
La organización ambientalista Greenpeace denunció penalmente al presidente mexicano, Felipe Calderón, y a tres de sus ministros por permitir la siembra experimental de maíz transgénico, lo que infringe la legislación ambiental del país.
“Presentamos estas denuncias penales porque lo que están haciendo las autoridades con el maíz no solo es una amenaza para nuestra biodiversidad, sino también una abierta violación a las leyes aprobadas en nuestro país”, dijo la directora de Greenpeace México, Patricia Arendar.
La denuncia fue presentada ante la Procuraduría General de la República por el delito de violación a la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados al permitir la siembra experimental de maíz transgénico pese a que no existen mecanismos para proteger la diversidad de cultivos de maíz originarios de México.
Arendar indicó que además de Calderón, se denunció a los ministros de Agricultura, Alberto Cárdenas; de Medio Ambiente, Juan Elvira Quesada, y de Salud, José Ángel Córdova, por supuesta complicidad para violar la citada ley.
La activista de Greenpeace afirmó que este delito está castigado con penas de dos a siete años de prisión, multa y destitución e inhabilitación de dos a siete años en cargos públicos.
“Es necesario que enfrenten su responsabilidad por estas omisiones y rindan cuentas pública y penalmente. ¡Basta de impunidad!”, afirmó Arendar.
REFLEXIÓN CONJUNTA
Se conoció que la Comisión Europea reflexionará sobre el cultivo de maíz genéticamente modificado, luego de conocer esta semana la decisión alemana de suspenderlo, declaró en Praga el comisario europeo de Medio Ambiente, Savros Dimas. “Reflexionaremos sobre este tema para tomar la decisión correcta”, declaró en Praga.
Podría incluso considerarse una modificación de la legislación, explicó una fuente cercana a la Comisión Europea.
La opinión pública es contraria en Europa, las mentalidades han cambiado, y “la legislación actual actúa como un piloto automático y hay que darle una dirección”, añadió la misma fuente.
Al activar la cláusula de protección contra el maíz Mon 810 del gigante estadounidense Monsanto, Alemania es el sexto país después de Francia, Grecia, Austria, Hungría y Luxemburgo, en haber prohibido esta variedad de organismo genéticamente modificado (OGM), en nombre del “principio de precaución”.
Hasta ahora, la comisión trató de convencer a los países reacios de autorizar el cultivo del Mon 810, pero con Francia y Alemania en el grupo de los opositores, es más difícil de reunir la mayoría calificada necesaria (una mayoría de estados que representen dos tercios de los ciudadanos de la UE), para imponer los cultivos transgénicos.
Si el caso tuviera que ser sometido ahora al voto europeo, “sería rechazado seguramente”, explicó la fuente europea que quiso mantener el anonimato.
EN PUNTOS
No ayuda al rendimiento de la siembra
Los cultivos de maíz y soya transgénicos son comercializados desde hace 13 años en Estados Unidos, pero contribuyeron muy poco al incremento de los rendimientos por hectárea, según un informe de la Union of Concerned Scientists (UCS) publicado esta semana.
“No hay ningún cultivo transgénico que haya permitido un incremento real del rendimiento y solo el maíz Bt (“Bacillus thuringiensis”) mostró en cierta medida mayores rendimientos de explotación”, señala el informe, que se interroga sobre la prudencia de consagrar tanta inversión a esta técnica que podría también presentar riesgos para el medio ambiente.
El maíz Bt es el Mon 810.
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Publicado por tikapuka en 0:28
Etiquetas: AgriCULTURA, Soberanía Alimentaria
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Influenza Porcina: Sistema Alimentario que mata
La gripe porcina es una tragedia que expresa otra tragedia: la de un sistema de salud que no tiene la capacidad de regular la industria alimentaria transnacional, la de miles de comunidades campesinas que luchan contra las granjas fabriles, de organizaciones mundiales de salud y sanidad animal que a pesar de haber detectado los riesgos hace muchos años prefieren mantener buenas relaciones con las transnacionales y sus gobiernos, la de granjas industriales que por sus condiciones insalubres y de hacinamiento maltratan a animales y terminan produciendo brotes como estos. El Caso de la Comunidad La Gloria, donde se detectó el primer caso de Gripe porcina, lo demuestra.
A continuación un informe de la organización Grain, que promueve el uso sostenible de la Biodiversidad basándose en los recursos genéticos y los conocimientos tradicionales. Finalmente, la gravedad de este problema no obvia que los gobiernos están usando el tema como cortina de humo, y las farmaceuticas ganando mucho dinero.
La industria de la carne desata una nueva plaga
México se encuentra sumido en una repetición infernal de la emergencia de la gripe (o influenza) aviar en Asia, aunque con un mayor grado de mortalidad. Una vez más, la respuesta oficial de las autoridades llega demasiado tarde y plagada de falsedades. Y otra vez más, la industria mundial de la carne es el centro de la situación y fabrica todo tipo de desmentidos a medida que se acumula evidencia sobre su papel en la crisis. Sólo cinco años después del inicio de la crisis de gripe aviar causada por el virus H5N1 y luego de otros tantos años de una estrategia mundial contra las pandemias de influenza coordinada por la organización Mundial de la salud (OMS) y la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE), el mundo está atónito con el desastre provocado por la gripe porcina. La estrategia global ha fracasado y debemos reemplazarla con un sistema público de salud en el que la población pueda confiar.
Lo que sabemos de la situación en México es que oficialmente han muerto más de 150 personas debido a una nueva variante de gripe porcina que, en realidad, es un cóctel genético de los virus de las cepas de influenza porcina, aviar y humana. El nuevo virus ha evolucionado hasta convertirse en una forma que se transmite fácilmente de persona a persona y es capaz de matar gente que hasta el momento era perfectamente saludable. No sabemos con exactitud dónde se produjo la evolución y recombinación genéticas, pero el sitio obvio para buscar su origen está en los criaderos industriales de México y Estados Unidos[1]
Los expertos han alertado por años que el aumento de criaderos industriales en gran escala en América del Norte ha creado las condiciones perfectas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas de influenza altamente virulentas. “Debido a que los sistemas de alimentación tienden a concentrar grandes cantidades de animales en muy poco espacio, facilitan la rápida transmisión y mezcla de los virus”, dijeron investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos en 2006.[2] Tres años antes, la revista Science advirtió que la gripe porcina evolucionaba una vez más en fase rápida por el aumento en el tamaño de los criaderos industriales y al uso generalizado de vacunas en estos establecimientos.[3] Se repite la historia de la gripe aviar. Las condiciones insalubres y de hacinamiento de los criaderos hacen posible que con mucha facilidad el virus se recombine y desarrolle nuevas formas. Una vez que esto ocurre, el carácter centralizado de la industria garantiza que la enfermedad se disemine a lo largo y ancho, ya sea por las heces fecales, el alimento, el agua, o incluso las botas de los trabajadores.[4] Sin embargo, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos “no existe un sistema nacional de monitoreo que determine cuáles son los virus que prevalecen en la población porcina de Estados Unidos”[5]. La situación es la misma en México.
Las comunidades en el epicentro
Algo que sí sabemos acerca del brote de gripe o influenza porcina en México es que la comunidad de La Gloria en el estado de Veracruz estuvo intentando que las autoridades respondieran a un brote virulento de una extraña enfermedad respiratoria que los afectó en los últimos meses. Los habitantes de La Gloria tienen la certeza que la enfermedad está relacionada con la contaminación provocada por el gran criadero de cerdos recientemente instalado por Granjas Carroll, una subsidiaria de la empresa estadounidense Smithfield Foods, el mayor productor de cerdos del mundo.
Después de innumerables esfuerzos de la comunidad por lograr la ayuda de las autoridades —esfuerzos que fueron respondidos con el arresto de varios líderes comunitarios y con amenazas de muerte contra quienes hablaran contra las instalaciones de la empresa Smithfield— a fines de 2008 algunos funcionarios locales de salud decidieron investigar. Las pruebas revelaron que más del 60% de la población de 3 mil personas estaban infectadas con una enfermedad respiratoria, pero las autoridades no confirmaron de qué enfermedad se trataba. Smithfield negó cualquier conexión de la afección con sus instalaciones. Apenas el 27 de abril de 2009, días después que el gobierno federal mexicano anunciara oficialmente la epidemia de influenza porcina, la prensa reveló que el primer caso diagnosticado en el país fue el de un niño de 4 años de la comunidad de La Gloria, el 2 de abril de 2009. El secretario de Salud de México dice que la muestra que le tomaron al niño fue la única de esa comunidad que las autoridades conservaron. Ello a pesar que una firma privada de evaluación de riesgos estadounidense, Veratect, había notificado a funcionarios de la OMS en la región de los brotes de la potente enfermedad respiratoria en La Gloria desde principios de abril de 2009.[6]Cuando a la muestra obtenida del niño se le hicieron pruebas de laboratorio, se confirmó que era influenza porcina.[7]
El 4 de abril de 2009, el periódico mexicano La Jornada publicó un artículo sobre la lucha de la comunidad La Gloria con la foto de un niño en una manifestación sosteniendo una pancarta con un dibujo de un cerdo y la leyenda: “Peligro, Granjas Carrolls”[8].
Sobre las pandemias de gripe en general, sabemos que la proximidad de criaderos industriales de cerdos y pollos aumenta los riesgos de recombinación viral y el surgimiento de nuevas cepas virulentas de gripe. Se sabe, por ejemplo, que los cerdos criados cerca de las granjas industriales de pollos en Indonesia tienen altos niveles de infección del virus H5N1, la variante mortal de la gripe aviar.[9] Los científicos del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos han advertido que “el número cada vez mayor de criaderos de cerdos en las cercanías de criaderos de aves podría promover aún más la evolución de la próxima pandemia.”[10]
Aunque no se ha informado mayormente al respecto, en la región aledaña a la comunidad de La Gloria hay también muchos otros grandes criaderos de pollos. En septiembre de 2008, hubo un brote de gripe aviar en la región. En ese momento, las autoridades veterinarias le aseguraron al público que sólo era un brote local de un tipo de virus poco patógeno que afectaba a las aves de corral. Pero ahora sabemos, gracias a la información que brindó el presidente de la Comisión Ambiental del Estado de Veracruz, Marco Antonio Núñez López, que también hubo un brote de gripe aviar en un criadero industrial ubicado a unos 50 kilómetros de La Gloria, propiedad del mayor productor de aves de México, Granjas Bachoco, brote que no fue dado a conocer por temor a lo que podría implicar para las exportaciones mexicanas.[11] No hay que olvidar que un componente común en el alimento industrial de cerdos es la gallinaza, una mezcla de todo lo que se acumula en el piso de los gallineros industriales: heces fecales, plumas y cama animal.
¿Podría haber una situación más ideal para el surgimiento de una pandemia de influenza que un área rural pobre, llena de criaderos industriales propiedad de empresas transnacionales a los que les importa un bledo el bienestar de la población local? Los residentes de La Gloria han intentado resistirse por años al criadero de Smithfield. Y durante meses intentaron que las autoridades hicieran algo en relación a la extraña enfermedad que los afecta. Siguen ignorados. Sus voces no lograron hacer llegar ni una sola señal al radar del sistema mundial de detección de enfermedades emergentes de la Organización Mundial de la Salud. Los brotes de gripe aviar en Veracruz tampoco detonaron una respuesta de la Organización Mundial de Sanidad Animal. Las noticias surgieron solamente de fuentes privadas.[12] Y a esto se le llama monitoreo mundial.
Mañas empresariales
No es la primera ni la última vez que los criaderos industriales ocultan brotes de enfermedades y ponen en peligro la vida de la gente. Es la naturaleza de su negocio. Hace unos dos años en Rumania, Smithfield se negó a que las autoridades locales entraran a sus criaderos de cerdos luego que la población local se quejó de la fetidez proveniente de cientos de cadáveres de puercos que durante días dejaron pudrir en los criaderos. “Nuestros doctores no pudieron acceder a las instalaciones de la empresa estadounidense para efectuar inspecciones de rutina,” dijo Csaba Daroczi, director adjunto de la Autoridad de Higiene y Veterinaria de Timisoara. “Cada vez que lo intentaban, los guardias los alejaban. Smithfield propuso que firmáramos un acuerdo que nos obligaría a avisarles de cualquier inspección con tres días de anticipación.”[13] Más tarde se supo que Smithfield había estado ocultando un brote de grandes proporciones de fiebre porcina clásica en sus criaderos en Rumania.[14]
En Indonesia, donde la gente aún muere de gripe aviar y donde muchos especialistas creen que va a surgir el virus de la próxima pandemia, las autoridades aún no pueden entrar en algunos grandes criaderos industriales sin el permiso de las empresas.[15] En México, las autoridades rechazaron los llamados a investigar Granjas Carroll y acusaron a los residentes de La Gloria de diseminar la infección por “usar remedios caseros en vez de ir a los centros de salud para curarse de la gripe.”[16]
Los criaderos industriales son bombas de tiempo que pueden detonar epidemias mundiales. Sin embargo, aún no hay programas para enfrentarlos, ni siquiera programas independientes de monitoreo de posibles enfermedades. A nadie en las alturas parece importarle, y probablemente no es una coincidencia que estos criaderos tiendan a instalarse en las comunidades más pobres, las que sufren mucho por intentar que se sepa la verdad. Peor aún, es ya una proporción tan grande de nuestra alimentación la que proviene de este sistema, que la principal tarea de los sistemas gubernamentales de seguridad alimentaria parece ser la de aplacar los temores y mantener a la gente comiendo. Smithfield tiene problemas financieros y apenas la semana pasada negociaba su venta con COFCO, la mayor agroindustria china.[17]
Mientras tanto, la industria farmacéutica está lucrando en grande con la crisis. Por la emergencia, el gobierno de Estados Unidos abrió un hueco en su sistema de autorización para permitir que antivirales como Tamiflu y Relaxin sean utilizados más ampliamente en quienes sufran de gripe que lo autorizado hasta ahora. Esto es una excelente noticia para Roche, Gilead y Glaxo SmithKline, quienes tienen el monopolio de estos fármacos. Lo más importante, es que las acciones cambiarias de varios otros productores de vacunas más pequeños subieron de precio en forma dramática.[18] Novarax está intentando convencer a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y al gobierno mexicano que pueden fabricar una vacuna contra la influenza porcina en no más de 12 semanas si se relajan las reglamentaciones para efectuar pruebas.
Un cambio radical
Es claro que el sistema global para lidiar con los problemas de salud provocados por la industria alimentaria transnacional está totalmente de cabeza. Su sistema de monitoreo es un fiasco, los servicios de salud pública y de atención veterinaria situados en el frente de batalla están en ruinas, la autoridad para impartirlos se puso en manos de la iniciativa privada, y sus intereses obedecen a la lógica del status quo. Entretanto, a la gente se le dice que se mantenga en casa y que cruce los dedos para que funcione el Tamiflu o para que surja una nueva vacuna a la pueden o no tener acceso. Ésta no es ya una situación tolerable; se requieren acciones que nos lleven a un cambio radical, ahora mismo.
En el caso específico de la influenza porcina en México, el cambio podría comenzar si se impulsa una meticulosa investigación independiente sobre los criaderos industriales de puercos y pollos en Veracruz, por todo el país y en Estados Unidos. Es necesario que el pueblo de México conozca la fuente del problema, de tal modo que pueda tomar las medidas adecuadas para cortar la epidemia desde sus mismas raíces y se asegure de que no vuelva a ocurrir.
Para más información acerca de estas fotos ver : http://enlace.vazquezchagoya.com/?p=812
En el nivel internacional, es importante frenar y comenzar a revertir la expansión de los criaderos industriales. Son éstos los caldos de cultivo de la pandemia y lo seguirán siendo mientras existan. Es inútil hacer un llamado a que haya un viraje total en la estrategia global conducida por la OMS, puesto que la experiencia con la gripe aviar demuestra que ni la OMS ni la Organización Mundial de Sanidad Animal, ni la mayoría de los gobiernos van a asumir una línea dura contra los criaderos industriales. De nuevo, es la gente la que tiene que tomar la delantera y protegerse a sí misma. Por todo el mundo, hay miles de comunidades que luchan contra las granjas fabriles. Estas comunidades están al frente de la lucha por la prevención pandémica. Es necesario que las resistencias locales contra los criaderos industriales se conviertan en un movimiento mundial para abolirlos.
Pero el desastre de la influenza porcina en México tiene que ver también con un problema de salud pública mucho más grande. Las amenazas a la salud del consumidor que son inherentes al sistema alimentario industrial, se combinan con una tendencia global a privatizar por completo el sistema de atención a la salud, lo que ha destruido la capacidad de los sistemas públicos de responder a las crisis. Se combinan también con las políticas que promueven la migración a las mega-ciudades donde las políticas de salubridad y de salud pública son patéticas e inadecuadas. (El brote de influenza porcina golpeó la ciudad de México, una metrópolis de más de 20 millones de habitantes, justo cuando el gobierno realizó cortes de agua en muchos barrios de la ciudad, lo que afecta, sobre todo, a las zonas más pobres.) El hecho de que la detección de los brotes de la enfermedad tengan que venir de las firmas privadas de consultoría, que los gobiernos y las agencias de Naciones Unidas se queden callados sin hacer nada ante tal información y el hecho de que tengamos que depender de un puñado de farmacéuticas para producir remedios no totalmente probados pero sí patentados a fondo, nos dice que las cosas fueron ya muy lejos. Requerimos sistemas de salud pública y de alimentación que de veras tengan un programa que no sólo responda a los intereses de la gente. Necesitamos sistemas que rindan cuentas.
Para ir más allá
Debora MacKenzie, Pork industry is blurring the science of swine flu, 30 April 2009, http://www.newscientist.com/blogs/shortsharpscience/2009/04/why-the-pork-industry-hates-th.html
Laura Carlsen, Mexico’s Swine Flu and the Globalization of Disease, Americas MexicoBlog, 29 April 2009, http://americasmexico.blogspot.com/2009/04/mexicos-swine-flu-and-globalization-of.html
Iván Restrepo, Granjas Carroll, protegida de las autoridades, La Jornada, 13 de Abril de 2009 http://www.jornada.unam.mx/2009/04/13/?section=politica&article=020a2pol
Silvia Ribeiro, "Epidemia de lucro," La Jornada, 28 April 2009: http://www.jornada.unam.mx/2009/04/28/?section=opinion&article=020a1pol
Tom Philpott, Symptom: swine flu. Diagnosis: industrial agriculture? GRIST, 28 April 2009, http://www.grist.org/article/2009-04-28-more-smithfield-swine/
Mike Davis, The swine flu crisis lays bare the meat industry's monstrous power, The Guardian, 27 April 2009: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2009/apr/27/swine-flu-mexico-health
R G Wallace, "The Agro-Industrial Roots of Swine Flu H1N1," 26 April 2009
http://farmingpathogens.wordpress.com/2009/04/26/the-agro-industrial-roots-of-swine-flu-h1n1/
Edward Hammond, Indonesia fights to change WHO rules on flu vaccines, Seedling, April 2009: http://www.grain.org/seedling/?id=593
Iván Restrepo, Granjas Carroll, sin control ambiental, La Jornada, 24 de Abril de 2006 http://www.jornada.unam.mx/2006/04/24/?section=opinion&article=026a2pol
GRAIN, “Bird flu in eastern India: another senseless slaughter”, Against the grain, febrero 2008, http://www.grain.org/articles/?id=35
GRAIN, “Germ warfare-Livestock disease, public health and the military–industrial complex”, Seedling, enero de 2008, http://www.grain.org/seedling/?id=533
GRAIN, “Viral times-The politics of emerging global animal diseases”, Seedling, enero de 2008, http://www.grain.org/seedling/?id=532
GRAIN, “La gripe aviar: una bonanza para el 'gran negocio del pollo'’”, A contrapelo , marzo de 2007, http://www.grain.org/articles/?id=23 (también disponible en Bahasa, Indonesia)
GRAIN, “Gripe aviar: imponiendo las políticas globalmente”, A contrapelo , abril de 2006, http://www.grain.org/articles/?id=12
GRAIN, “Jugando al gallito ciego: el papel central de la industria avícola en la crisis de la gripe aviar”, Documentos de análisis , febrero de 2006, http://www.grain.org/briefings/?id=197
Referencias
1 La industria porcina en México, al igual que sus contrapartes en Estados Unidos, no desean que a la enfermedad se le llame “gripe porcina”, aduciendo que no la transmiten los cerdos, sino que se transmite directamente entre las personas. Su preocupación, por supuesto, es el mercado de la carne de cerdo, que rápidamente ha colapsado producto del estigma. Algunas autoridades mexicanas, como el gobernador de Veracruz, están diciendo que la enfermedad viene de China, aunque no hay ninguna evidencia al respecto.
2 Mary J. Gilchrist, Christina Greko, David B. Wallinga, George W. Beran, David G. Riley and Peter S. Thorne, “The Potential Role of CAFOs in Infectious Disease Epidemics and Antibiotic Resistance", Journal of Environmental Health Perspectives, 14 de noviembre de 2006.
3 Bernice Wuethrich, “Chasing the Fickle Swine Flu”, Science, vol. 299, 2003
4 Iniciativa de políticas pecuarias en favor de los pobres. La producción pecuaria industrial y sus riesgos para la salud mundial. FAO, 2007. http://www.fao.org/ag/againfo/ programmes/es/pplpi/docarc/pb_hpaiindustrialrisks.html
5 CDC, 21 de abril, 2009 / 58 (Dispatch);1-3: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm58d0421a1.htm
6 Dudley Althaus, “World’s queries have no answers”, Houston Chronicle, 27 de abril de 2009.
7 Andrés T. Morales, “Cerco sanitario en Perote, tras muerte en marzo de bebé por gripe porcina”, La Jornada, 28 de abril de 2009: http://www.jornada.unam.mx/2009/04/28/?section=politica&article=012n2pol; Tracy Wilkinson y Cecilia Sánchez, “Mexico tries to focus on source of infection”, Los Angeles Times, 28 de abril de 2009.
8 Andrés Timoteo, “Alerta epidemiológica en Perote por brote de males respiratorios”, La Jornada, 4 de abril de 2009.
9 David Cyranoski, “Bird flu spreads among Java's pigs”, Nature 435, 26 mayo de 2005.
10 Mary J. Gilchrist, Christina Greko, David B. Wallinga, George W. Beran, David G. Riley and Peter S. Thorne, “The Potential Role of CAFOs in Infectious Disease Epidemics and Antibiotic Resistance”, Journal of Environmental Health Perspectives, 14 de noviembre de 2006.
11 Piden cerco sanitario ante epidemia, SPI/ElGolfo.Info, 24 de abril de 2009: http://www.elgolfo.info/web/lo-mas-nuevo/37017-piden-cerco-sanitario-ante-epidemia-.html
12 Tom Philpott difundió primero la posible conexión entre el brote de la influenza porcina y las instalaciones de en Veracruz desde su blog con sede en Estados Unidos, el 25 de abril de 2009: http://www.grist.org/article/2009-04-25-swine-flu-smithfield/
13 Mirel Bran: “Swine Plague: Romania Criticizes American Group’s Attitude”, Le Monde, 15 de agosto de 2007, traducido por Leslie Thatcher (Truthout).
14 GRAIN, “Viral times —The politics of emerging global animal diseases”, Seedling, enero de 2008
15 Ver Recuadro 2. “Bird flu in Indonesia and Vietnam” (GRAIN) en Edward Hammond, “Indonesia fights to change WHO rules on flu vaccines,” Seedling, abril de 2009: http://www.grain.org/seedling/?id=593
16 “Afectados por extraña enfermedad, 60% de pobladores de La Gloria”, La Jornada 27 de abril de 2009: http://www.lajornadasanluis.com.mx/2009/04/27/pol15.php
17 “Is Smithfield on the market?”, Farming UK, 26 de abril del 2009.
18 “Smaller drug firms gaining from swine flu”, Reuters, 27 de abril de 2009: http://www.reuters.com/article/pressReleasesMolt/idUSTRE53Q5P620090427
Ref: articles|atg-20-es
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Publicado por tikapuka en 11:51
Etiquetas: Animales, Soberanía Alimentaria
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¿Tú comerías insecticida?

23-02-09, Por Marie-Monique Robin
El herbicida más vendido del mundo se llama Roundup, de Monsanto. Extermina toda la maleza..., pero no es biodegradable, y es promotor de cánceres y perturbador endocrino. ¿Cómo no vamos a padecer cada día más cánceres, diabetes, parkinson y alzheimer?
Tengo 48 años. Nací en Gourgé, pueblecito cerca de Poitiers (Francia), en una familia campesina. Soy periodista. Estoy casada y tengo tres hijas (11, 14 y 17 años). ¿Política? No me caso con nadie, mi compromiso es con la gente: por eso pongo mi pluma en la llaga. Soy agnóstica...
¿Qué es Monsanto?
El gigante de la industria agroquímica que domina el mercado mundial de la alimentación.
¿Cómo logra dominar la alimentación mundial?
Domina el mercado mundial de semillas: dominar las semillas es dominar los estómagos, la población mundial.
¿Y cómo se logra dominar las semillas?
Modificándolas genéticamente y patentándolas. Antes de 1992 no podían patentarse semillas, y Monsanto logró que Estados Unidos lo permitiese. Hoy tienen mil patentes.
¿Es algo que debería preocuparme?
Si te preocupa qué comen tus hijos, sí. Preocúpate por las 80.000 hectáreas cultivadas con maíz transgénico en Catalunya y Aragón: ¿por qué España es el único país de Europa que acepta cultivos transgénicos?
¿No sucede en otros países europeos?
Está prohibido. Con razón: carecemos de estudios sobre los efectos en la salud humana y en el medio ambiente de los organismos genéticamente modificados (OGM).
¿Y por qué España no los veta?
En el Gobierno de España hay ahora cuatro personas relacionadas con Monsanto.
¿Quiénes?
Estoy contrastando los datos y pronto publicaré sus nombres.
¿Ese maíz es un OGM de Monsanto?
Sí, se le llama maíz Bt, iniciales de Bacillus thurigiensis:esa bacteria está en el suelo de forma natural y es insecticida. Si se usa en preparados pulverizados es eficaz, y el sol la degrada pronto: resulta inocua para el medio ambiente. Pero los de Monsanto tomaron de la bacteria el gen que produce la toxina, y lo insertaron en el genoma del maíz.
Brillante idea: de este modo, ese maíz queda blindado contra los insectos, ¿no?
Sí, pero a un coste peligroso: la toxina intoxica no sólo al piral - insecto perjudicial para el maíz-,sino también a los insectos predadores del piral (como la crisopa), y a mariposas, mariquitas, microorganismos del suelo, pájaros insectívoros...
¿Y a mí?
¿Tú comerías insecticida? Pues ese maíz insecticida pasa a harinas, chips, tacos, cereales, sopas, tortas... ¿Por qué cada día hay más alergias? ¡Son sobrerreacciones de nuestro organismo ante algo que no reconoce!
Con no comer ese maíz, ¡salvado!
No: ese maíz poliniza cultivos de maíz ordinario, contaminándolos, convirtiéndolos también en transgénicos. ¡Extinguirá el maíz natural! Y aunque no ingirieses ese maíz directamente..., se lo dan como forraje a animales que luego tú sí comerás.
¿Debo alarmarme, pues?
Mis padres eran campesinos, líderes sindicales agrarios en Francia: adoptar abonos, pesticidas convencidos de que hacían progresar la agricultura. Hoy están arrepentidos: la biodiversidad de variedades hortofrutícolas ha decrecido drásticamente..., y la mayor proporción de cánceres se da entre agricultores.
Entonces sí podemos alarmarnos...
El herbicida más vendido del mundo se llama Roundup, de Monsanto. Extermina toda la maleza..., pero no es biodegradable, y es promotor de cánceres y perturbador endocrino. ¿Cómo no vamos a padecer cada día más cánceres, diabetes, parkinson y alzheimer? ¡Mis hijas y yo ya no comemos vegetales que no provengan de cultivo biológico!
¿Herbicidas y pesticidas dan cáncer?
¡Nacen bebés con residuos de dioxinas en sus células! Las dioxinas son derivados de síntesis químicas de laboratorio. Llegan a los bebés por lo que comen las madres.
Esto ya escalofría.
Estamos intoxicándonos. Mire el pan.
¿Qué le pasa?
Para que la espiga de trigo produzca más grano, ha sido genéticamente modificada y protegida con ocho pesticidas y varias hormonas... cuyos restos te comes en el pan. ¡Claro que hay cánceres de mama y próstata, y el esperma pierde fertilidad! Siete amigas de mi edad tienen cánceres. Ninguna amiga de mi madre lo tuvo a esta edad.
¿Y por qué no reaccionamos?
Porque priorizamos la cantidad, la producción, la viabilidad económica, el negocio, los precios... Pero este sistema acabará también con los pequeños agricultores.
¿Por qué?
Compran semillas genéticamente preparadas para ser fumigadas con Roundup, se obligan a comprar remesas nuevas cada año, y son caras. Perdemos miles de variedades tradicionales, y los campesinos acaban en manos de Monsanto, arruinándose muchos.
¿Qué pasará si se mantiene esta tónica?
Que Monsanto producirá todas las semillas... y todos los productos fitosanitarios sin los que esas semillas genéticamente modificadas no fructifican (como el Roundup, que le reporta el 30% de sus ingresos): ¡negocio redondo para Monsanto! Si se confirma que algún producto es peligroso, lo retirarán, dándoles tiempo para fabricar otro... hasta que vuelva a demostrarse que es cancerígeno o perturbador hormonal. Y así hasta que acabemos todos estériles y enfermos.
Esto es tan tremendo... Cuesta creerle.
Tenemos ya el precedente del agente naranja. Empleado como herbicida durante decenios, su uso en la guerra de Vietnam ratificó su toxicidad cancerígena. Así que ha sido retirado. Lo fabricaba Monsanto. ¿Y qué le ha pasado a Monsanto pese a los millones de damnificados? Nada.
Cultivos
Leer El mundo según Monsanto la multinacional Monsanto-y quienes se desviven por desbaratar los riesgos de ese escenario. Ella magnifica esos riesgos, y la industria agroquímica los minimiza. Monsanto no puede quejarse: el año pasado facturó 8.600 millones de dólares (120 en España) en productos fitosanitarios y semillas genéticamente modificadas. Bravo por sus 17.500 empleados en 46 países, y ojalá no sea a costa de la salud de nadie. TV3 emitirá este año un reportaje facturado por Robin. www.ecoportal.net
Marie-Monique Robin, periodista especializada en agroalimentación
Publicado por tikapuka en 18:14
Etiquetas: AgriCULTURA, EcologíaPolítica, Soberanía Alimentaria
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La codicia sin límites de Monsanto: Semillas Transgénicas en Perú
Tuve la oportunidad, aquí en Lima, de ser panelista de la exposición de la investigadora y periodista francesa Marie Monique Robin sobre las semillas transgénicas. Antes pasó por allí el ministro Antonio Brack y había un público más que consciente de lo que está ocurriendo en la realidad y no en la ficción inventada por la prensa.
Las palabras de Robin sobre la transnacional Monsanto, especializada en transgénicos y en hacer más difícil la vida para los que ya la tienen difícil, fueron terminantes: “Monsanto es una empresa delincuente...
Lo digo porque hay pruebas concretas de ello. Fue muchas veces condenada por sus actividades industriales, por ejemplo, el caso de los PCB” –(según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente uno de los doce contaminantes más nocivos fabricados por el ser humano)–, “que ahora está prohibido, pero sigue contaminando el planeta. Durante cincuenta años el PCB estuvo en los transformadores de energía. Y Monsanto, que fue condenada por eso, sabía que eran productos muy tóxicos, pero escondió información y nunca dijo nada. Y es la misma historia con otros dos herbicidas producidos por Monsanto, que formaron el coctel llamado 'agente naranja’, utilizado en la guerra de Vietnam, y también sabía que era muy tóxico e hizo lo mismo. Es más, manipuló estudios para esconder la relación entre las dioxinas y el cáncer. Es una práctica recurrente en Monsanto. Muchos dicen que esto es el pasado, pero no es así, es una forma de obtener ganancias que aún hoy está vigente. La empresa nunca aceptó su pasado ni aceptó responsabilidades. Siempre trató de negar todo. Es una línea de conducta”.
Y agregó “su práctica común, en todos los países donde actúa, es esconder datos sobre sus productos, pero no solo eso, también miente y falsea estudios sobre los mismos. Otra particularidad de Monsanto es que cada vez que científicos independientes tratan de hacer su trabajo a fondo con los transgénicos, tienen presiones o pierden sus trabajos. Eso también sucede en los organismos de EE.UU. como son la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) o la EPA (Agencia de Protección Ambiental). Monsanto también es sinónimo de corrupción. Dos ejemplos claros y probados son el intento de soborno en Canadá, que originó una sesión especial del Senado canadiense, cuando se trataba la aprobación de la hormona de crecimiento lechera. Y el otro caso es en Indonesia, donde Monsanto fue condenada porque corrompió a cien altos funcionarios para poner en el mercado su algodón transgénico”.
Me decía Robin que lo que había hecho Monsanto en Argentina con el glifosato era alevoso. El glifosato es un herbicida considerado levemente tóxico, que aplicado en cantidades cada vez mayores, como parece requerir la soya, produce gravísimos efectos en quienes están expuestos, como los otrora saludables campesinos argentinos, a sus efectos. Hay informes realmente tenebrosos sobre estos resultados que algunos llaman 'desarrollo’.
Publicado por tikapuka en 21:13
Etiquetas: AgriCULTURA, EcologíaPolítica, Soberanía Alimentaria
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VIRTIN RED INFORMATIVA
LA OBESIDAD ES YA UNA EPIDEMIA
Fuente: Alfredo VILORIA
La obesidad ha alcanzado dimensiones de epidemia mundial. Mil setecientos millones de personas presentan alto riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con el sobrepeso, como diabetes y enfermedades cardiovasculares[1]. En la Unión Europea se estima que, durante los años noventa, 290.000 muertes de mayores de 15 años (el 7,7% del total) estaban relacionadas con el exceso de peso, el 70% por enfermedades cardiovasculares y el 20% de cáncer.
En el estado español el 14,5% de la población adulta es obesa y el 38,5% tiene sobrepeso. Entre la población infantil y juvenil (de 2 a 24 años), el 13,9% son personas obesas y el 26,3% tiene sobrepeso. En el grupo de edad entre 6 y 12 años, la tasa de obesidad es mayor que en los adultos (16,1%), habiéndose triplicado en sólo 10 años y siendo de las más elevadas de Europa. Según la Federación Internacional de Diabetes y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad que padecen los menores están cada vez más vinculados a la diabetes tipo 2, considerada diabetes de adulto porque requiere para su aparición de un exceso de peso permanente.
El crecimiento de la obesidad y de sus enfermedades derivadas tiene que ver con el sedentarismo de la vida urbana, pero también con los hábitos alimentarios. Se trata de sobrealimentación pero también del predominio de carnes, grasas, sal y azúcar, en detrimento de pan, pescado, legumbres, frutas y vegetales. Los alimentos frescos y cocinados en casa se sustituyen progresivamente por alimentos industriales, procesados, precocinados, con conservantes y aditivos. En la dieta de nuestr@s niñ@s y jóvenes se abusa de carne, bollería industrial, alimentos precocinados, patatas fritas, etc., repletos de azúcares y grasas saturadas que aumentan la palatalidad[2] y eliminan la sensación de saciedad. Las calorías vacías de elementos nutritivos y cargadas de azúcar refinado que sustituyen a la leche y otros alimentos naturales, son la causa de la epidemia de obesidad actual. Saltarse el desayuno y no ingerir frutas y verduras, al tiempo que beber refrescos en lugar de agua y comer chucherías, perjudica la salud.
La OMS recomienda, para una dieta de 2000 calorías (para un adulto), que la proporción de azúcar no supere los 30-50 gramos diarios. Sin embargo, la OMS no informa a la población que una lata de coca-cola u otros refrescos, contienen 35 gr de azúcar que, por sí sola, superan la dosis mínima. La Academia Americana de Pediatría ha alertado del riesgo del consumo de bebidas azucaradas. Un estudio de la dieta de población escolar en EEUU demostró que una lata adicional de bebida azucarada incrementaba el riesgo de obesidad infantil en un 60%. El organismo metaboliza hasta 100 gr de azúcar en hígado y 200 gr en los músculos. El resto se transforma en grasa. El aumento de células grasas es difícil de combatir porque la restricción calórica para eliminar tales células podría afectar al desarrollo infantil.
Niños, adolescentes y jóvenes reciben un alud de presiones publicitarias proveniente de las multinacionales de comida basura, en especial de McDonald y Coca-cola. Nadie obliga a estas empresas a informar de los peligros que sus productos ocasionan sobre la salud. Los establecimientos y las ventas de estas multinacionales no paran de crecer, al mismo tiempo que la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares de nuestros niños y niñas.
LA GLOBALIZACIÓN ALIMENTARIA CAUSA INSEGURIDAD ALIMENTARIA: HAMBRE Y COMIDA BASURA
En la dieta del primer mundo, se abusa de la ingesta de grasas y carne. Todo ello tiene consecuencias aquí, pero también allá. Hambre y comida basura son caras de la misma moneda. La carne que comemos procede de animales hacinados y alimentados con piensos. Para su engorde rápido y paliar las consecuencias de una “vida” enferma (inmovilidad y estrés del ganado estabulado) son atiborrados de antibióticos y anabolizantes. La industria alimentaria obtiene más rápido, más kilos de carne y más barata, impulsando una dieta basada en un alto consumo de proteína animal que nos enferma. Mientras, la tierra fértil en los países del Sur, se dedica a la producción de alimentos baratos para el ganado en lugar de destinarse a producir alimentos vegetales para la propia población. La consecuencia es la expulsión de los campesinos e indígenas pobladores de esas tierras, obligados a emigrar y hacinarse en las megalópolis del sur o del norte, que les explota como mano de obra barata, negándoles sus derechos humanos y les expulsa cuando no son necesarios.
La producción cárnica mundial se ha quintuplicado en 50 años. El rendimiento proteínico de una hectárea de cereal es 5 veces superior si se destina directamente para consumo humano que si se emplea en engordar al ganado que nos proporciona la carne. El crecimiento en el consumo de carne igualmente acrecienta los problemas de gestión de residuos.
También abusamos del azúcar. Se nos acostumbra desde pequeñ@s a los dulces, como premio, medio para entretener el hambre o sustituto de la comida en forma de golosinas, alimentos procesados o refrescos. Comer azúcar refinado nos descalcifica, además de ingerir los productos químicos necesarios para su blanqueado. En países donde se cultiva la caña de azúcar, se produce una explotación de las personas y del suelo de cultivo. Las empresas investigan para encontrar edulcorantes más dulces y baratos que el azúcar. Al mismo tiempo, abandonamos el consumo de frutas y verduras que contienen azúcares naturales con los nutrientes y minerales necesarios.
Esta dieta, escasa en fibras, verduras y cereales, provoca diabetes, colesterol, afecciones coronarias, cáncer e hipertensión, a los mayores y cada vez más, a los jóvenes y niños. Muchas de las actividades de los jóvenes son sedentarias, cuando el ejercicio físico es imprescindible para su desarrollo. El sedentarismo favorece la obesidad, porque nuestro cuerpo no quema todo lo que ha ingerido y lo transforma en grasa.
El hábito consumista ha invadido el ámbito de la comida, identificando a través de la publicidad, ocio y consumo y propagando un patrón alimentario urbano, insano y con escasos nutrientes. Engatusados con imágenes publicitarias de familias felices, jóvenes divertidos y regalos, las cadenas de comida rápida atraen a las capas sociales con menor poder adquisitivo, que aceptan como alimentos productos deleznables. Las cadenas de comida rápida, como Mc Donald´s, son perjudiciales para la salud de niñ@s y adolescentes, por la enorme presión que ejercen sobre los deseos de éstos, provocando que l@s pequeñ@s no distingan alimentación de diversión y asocien en su imaginario los espacios de Mc Donald´s con lugares de felicidad. Son futuros clientes afiliados de por vida a la comida basura.
Las enfermedades alimentarias (anorexia, bulimia, obesidad, etc.) no afectan a todos por igual. Amenazan a los grupos sociales con menor educación y menor renta. La epidemia de obesidad contagia a grupos sociales urbanos, dependientes de un trabajo basura y con dificultades para pagar la hipoteca o el alquiler. Su malnutrición no es por falta de alimentos, sino por el exceso y la nocividad de los mismos..
EL DOBLE LENGUAJE DE LA IZQUIERDA GLOBALIZADORA
En los últimos 15 años la alimentación infantil y juvenil en el estado español ha experimentado un aumento de dulces y refrescos, lácteos y carnes, y una reducción simétrica de huevos, verduras y frutas. Este cambio de hábitos se corresponde con el aumento de obesidad en niñ@s y adolescentes y se debe a la publicidad de la industria alimentaria, con la connivencia de los poderes públicos.
A pesar de la alarma por las enfermedades derivadas del cambio alimentario, poco se está haciendo desde las instituciones. La publicidad a favor de la comida basura, bebidas refrescantes, helados y dulces, que las multinacionales de la alimentación lanzan sobre niñ@s y población en general se despliega libremente sin obstáculos legales o sociales. Esto explica la proliferación de establecimientos de comida rápida y expendedoras de bebidas y chucherías, incluso en centros educativos.
La Estrategia Española NAOS[3] se presentó en 2005 para combatir la obesidad. Pero esta iniciativa política no aborda la responsabilidad de las multinacionales que la producen. Por el contrario, dicha responsabilidad se niega expresamente: “es importante resaltar que el sedentarismo y el déficit de gasto energético, provocados por las nuevas pautas y hábitos de conducta de nuestra sociedad moderna, juegan un papel principal en el aumento de la obesidad y el sobrepeso y no cabe responsabilizar de este problema a la industria española de alimentación y bebidas, ni a productos alimenticios concretos o a su publicidad”.
El Gobierno emplea la Estrategia NAOS para proteger los intereses económicos de las empresas responsables de las enfermedades alimentarias. No evalúa los daños que la penetración del consumo de la comida basura y los refrescos producen entre la población, en particular en niñ@s y adolescentes. No alerta sobre los crecientes peligros futuros de este modelo de consumo. No promueve la sensibilización crítica sobre estos productos en el conjunto de la población, porque eso le enfrentaría con las multinacionales. No prohíbe su venta en las escuelas, tal como han solicitado la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad y la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. La Estrategia NAOS propicia “Códigos voluntarios de Buena Conducta” para las empresas de alimentación y bebidas que sólo sirven para limar los aspectos más escandalosos de su publicidad televisiva dirigida especialmente a los menores de 12 años. Establece Convenios con las multinacionales de la alimentación basura para que laven su imagen, mostrándoles como benefactores de los más desfavorecidos y a través de campañas que incentivan el deporte, nos recuerden, cínicamente, los beneficios de una dieta sana, al tiempo que, en estas mismas campañas, nos ocultan los daños que sus productos ocasionan a nuestra salud.
EL CONSUMO RESPONSABLE AGROECOLÓGICO COMO ALTERNATIVA
Habitualmente, se considera una cuestión individual la adopción en nuestra vida cotidiana de pautas alimentarias que concilien la alimentación saludable con el consumo crítico y responsable. Si basamos nuestra alimentación en frutas, verduras, legumbres, cereales y miel y reducimos el consumo de carne, cubriremos las necesidades de azúcar y de proteínas de nuestro cuerpo, eliminando de nuestro consumo la comida rápida y los productos industriales, que benefician a las multinacionales de la alimentación. Si además compramos directamente, a los pequeños campesinos locales que se esfuerzan en cultivar sin productos químicos, estamos ayudándoles a no contaminar y contrarrestando la lógica de la globalización económica que les condena a desaparecer.
Este cambio de conducta es necesario, pero no podemos enfrentarnos a un problema social cada vez más importante en la infancia y adolescencia de los países ricos (obesidad infantil, sedentarismo y consumismo individualista y autolesivo) como si fuera un problema de ámbito privado. Se trata de un problema político y social, causado por el modelo alimentario impulsado por la modernización y generalizado por la globalización. Por ello es fundamental educar, desde la escuela, en otro tipo de consumo: un consumo sano, rechazando la producción industrial de alimentos con productos químicos y transgénicos; un consumo crítico ante el despilfarro, el individualismo, la contaminación y el monopolio criminal de la producción y distribución de alimentos en manos de las multinacionales; un consumo responsable y solidario con la situación de los pequeños agricultores y trabajadores del campo; y un consumo potente para defender la seguridad alimentaria y recuperar una relación de reciprocidad entre el campo y la ciudad, el norte y el sur, autóctonos e inmigrantes.
La lucha por un “peso optimo para toda la vida” debe comenzar desde la infancia. Pero nuestr@s niñ@s, víctimas de la manipulación publicitaria, no pueden hacerlo sol@s. Nosotr@s, aunque también somos víctimas de dicha manipulación, sí podemos. Los cambios en la dieta diaria son el punto de partida. Es urgente disminuir la ingesta de hidratos de carbono “rápidos” procedentes de azúcar y cereales refinados, sustituyéndolos por hidratos de carbono “lentos” procedentes de frutas, verduras y cereales integrales. Los refrescos azucarados industriales, incluidas las colas, que contienen fructosa, más barata y dañina que el azúcar refinado, deben ser sustituidos por zumos naturales o por agua. Las grasas deben ser limitadas, especialmente las de origen animal, sustituyéndose por el aceite de oliva y frutos secos.
Las redes de consumidor@s responsables de las ciudades debemos crecer en diálogo con productor@s agroecológic@s que, sin nuestra cooperación, se ven avocad@s a abandonar la producción ecológica o entregarse, a su pesar, a Carrefour y otros de su entorno. Comprometerse en proyectos de consumo responsable, fomentar la educación alimentaria y realizar actividades con niñ@s y mayores, para impulsar el consumo de alimentos ecológicos. La proliferación de consumidor@s y agricultor@s responsables pondrá la fuerza necesaria para impedir los abusos publicitarios de las multinacionales que condicionan a nuestr@s niñ@s para que adquieran hábitos alimentarios enfermantes.
EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN[4] EN MANOS DE LAS MULTINACIONALES AGROQUÍMICAS[5].
A comienzos de los noventa, la Unión Europea (UE) inició, a tra vés de la Directiva 91/414, un proceso de revisión de los pesticidas auto rizados, muchos de los cuales habían salido al mercado careciendo de estudios pormenorizados de sus efectos tóxicos sobre personas, animales y plantas. Incluso, seguían utilizándo se, a veces con sospechas, otras con evidencias de sus perjuicios, sin evaluar el impacto toxicológico sobre la salud humana y ecotoxicológico sobre la salud del ecosistema.[6]
Dicha revisión comenzó después de décadas de acumulación de pruebas sobre los daños de los pesticidas: alergias e irritación de las vías respiratorias, secuelas irreversibles en sistema nervioso, endocrino e inmunológico, cáncer de diversos tipos e into lerancia de por vida a la presencia de sustancias químicas, etc. Tras la presión, a nivel mundial, de diversas organizaciones[7] que están docu mentando dichas pruebas y exigiendo la responsabilidad de las em presas y los gobiernos, se revisó la legislación europea sobre pesticidas, iniciando, en paralelo, un programa de análisis de las sustancias en uso.
En estos años ya se sabía que la exposición a pesticidas afecta no sólo a las personas que los aplican en el campo y en la desinfección de edificios, también al resto de trabajador@s expuest@s, sus familias, vecin@s y población en general, incluidos l@s hij@s engendrad@s con posterioridad al contacto o ingesta del pesticida[8]. Igualmente se sabe que son especialmente sensibles bebes, niñ@s, adolescentes, ancian@s, enferm@s, mujeres gestantes o expuestas un tiempo antes de la gestación y progenitores masculinos, no sólo por esterilidad o reducción de espermatozoides, sino también por la transferencia a su descendencia de daños vinculados a la exposi ción a pesticidas. Los daños se producen incluso en dosis inferiores a las autorizadas[9]. Los factores que agravan el riesgo tienen que ver con las condiciones físicas de la persona: etapas cruciales en el desarrollo hormonal, una mayor ingesta en proporción al peso -en la infancia, sobre todo en los más pequeños-, estado de debilidad o enfermedad previo; pero también con el uso prolongado de un número cada vez mayor, en cantidad y diversidad, de sustancias pesticidas a lo ancho del planeta y durante más de 50 años, cuya extensión y acumulación en agua, aire, suelo y tejidos grasos de animales y seres humanos, consti tuye una situación de contaminación generalizada a la que se aportan nuevas emisiones cada año y en un nivel creciente[10] .
Pero la demostración no siempre es posible. Las relaciones cau sa-efecto por una intoxicación aguda tras un envenenamiento o expo sición directa son fácilmente identificables porque se producen inme diatamente o a las pocas horas. Más difícil es demostrar la aparición de un trastorno o enfermedad provocada por intoxicación crónica, debida a varios años de contacto profesional (a lo largo de un periodo prolongado o toda la vida). Aún más dificultoso es probar que se debe a haber permanecido, de forma casual o recurrente, en espacios cerrados a jardines que han sido tratados. Tanto o más complicado es demostrar que ha sido causado por el consumo de alimentos y aguas contamina das por pesticidas, incluso por debajo de los límites autorizados. Pue den pasan años entre la exposición y el inicio de la enfermedad. Esta es la situación más habitual en casos de exposición inadvertida, crónica, contaminación alimentaria, exposición de los progenitores antes de la concepción o de la madre durante el embarazo o ingesta a través de la lactancia materna. Tienen que multiplicarse los casos de enfermedad o muerte para que se observe una tasa superior a la normal y alguien empiece a investigar. A veces se demuestra la relación, pero los resulta dos no son significativos y se rechazan desde una posición científica.
La dificultad probatoria entre la causa y su efecto, facilita que las em presas productoras de pesticidas no sólo esquiven su responsabilidad cuando causan daños reales, sino que presionen a las administracio nes para impedir que prohíban su exposición y su acumulación. Estas cuestiones no son contem pladas al calcular los límites máximos autorizados producción o, al menos, les autoricen "usos críticos"[11]. Aunque la Comisión Europea se vanagloria de haber introducido el principio de precaución en la letra de la Directiva, el he cho es que, en la práctica, brilla por su ausencia.[12]
El proceso de revisión de la totalidad de pesticidas autorizados y en uso antes de 1992, contemplaba un horizonte inicial de 12 años. Dicho plazo ha sido superado y ampliado a 2008. Inicialmente y hasta el año 2001 se contabilizaban 834 pesticidas existentes, que fueron cla sificados en 4 listas en función de su uso y peligrosidad. En abril de 2005, la cifra había aumentado a 984 sin explicación alguna en los informes de seguimiento.
Las listas 1 y 2 (con 90 y 149 sustancias respectivamente) conte nían los pesticidas más preocupantes, de mayor uso o aquellos para los que la industria decía poder facilitar con rapidez los expedientes que contenían su propia evaluación de toxicidad y ecotoxicidad. La revisión de estos pesticidas debería haber finalizado en 2003. Pero en marzo de 2006, quedaban aún 11 sustancias pendientes de concluir la evaluación en la lista más prioritaria y 50 en la segunda lista. Los trabajos de la 3ª y 4ª lista aún van más atrasados.
Esto significa que tales sustancias siguen utilizándose, incluso cuando debieran haberse prohibido. Este es el caso del endosulfan, considerado un potente disruptor endocrino[13] y que se acumula en el suelo, el aire, los plásticos de invernadero, el agua y los alimentos, pasando a la sangre y a los tejidos grasos. La relación del endosulfan con el cáncer de mama y con malformaciones en el aparato reproductor masculino en niños y bebés expuestos ha sido ampliamente documen tada[14]. También en España, uno de los principales consumidores de endosulfan de la UE.[15] Estas investigaciones deberían haber bastado para prohibir el endosulfan con el fin de evitar nuevos casos y proteger la salud de la población.
El primer informe de la Comisión[16] sobre la revisión de sustan cias existentes, preveía la retirada de unas 500 sustancias. Sin embargo, hasta marzo de 2006[17] sólo habían sido retiradas 370, de las cuales, una veinte na han obtenido autorización para "usos esenciales". Con autorización plena figuran algunas sustancias muy preocupantes. Este es el caso del herbicida Paraquat[18]. Se trata de un producto altamente toxico[19]. Desde 1985, la Red PAN despliega una campaña para difundir los peligros de seguir empleando los 12 pesticidas más tóxicos, la denominada "doce na sucia", que busca la prohibición de tales sustancias. En 2002 se ini ció una campaña específica para este pesticida, "STOP Paraquat", que condicionó la prohibición total o el uso restringido en 13 países, 4 de ellos miembros de la UE[20]. A pesar todo, la UE ha dado un espaldarazo a este pesticida a finales de 2003. Como en el caso de la mayoría de au torizaciones de transgénicos, la decisión fue muy controvertida[21] y la argumentación contraria de Suecia, con el apoyo de Finlandia, Luxemburgo y Dinamarca no se tuvo en cuenta.[22] La autorización exige unas precauciones de protección de los operarios, costosas económicamen te e imposibles de cumplir en caso de elevadas temperaturas y una evaluación anual de daños sobre los trabajadores y la fauna terrestre en las zonas donde se aplique[23]. Es decir, reconoce la peligrosidad, pero en lugar de evitarla, aplicando el principio de precaución, acepta las condiciones de la empresa (Sygenta) y subordina la protección de la salud de trabajador@s y medio ambiente a los intereses económicos de la industria agroquímica. Además, la autorización en la UE ha neutrali zado los efectos positivos de las campañas de sensibilización, frenando el proceso de prohibición del paraquat en países del Sur, a pesar de la imposibilidad de adoptar los niveles de protección de los operarios de los países ricos.
El Parlamento Europeo, en su sesión plenaria del 13/1/09 aprobó un nuevo reglamento en materia de plaguicidas, que sustituye a la Directiva 91/414. Dicho texto establece un nuevo marco que va a regular la comercialización y el uso sostenible de los plaguicidas en la Unión Europea en los próximos años.
Los criterios adoptados supondrán “la retirada progresiva en la próxima década de aquellas sustancias con peor perfil toxicológico y medioambiental, estableciendo reglas más rígidas a la hora de autorizar la utilización de productos fitosanitarios y el empleo de plaguicidas en el campo, prohibiendo su uso cerca de parques, escuelas, hospitales o de los ríos y las pulverizaciones aéreas”, ... “salvo limitadas excepciones” que tendrán que autorizar las autoridades nacionales, estableciendo“mecanismos para evitar la retirada de aquellas sustancias tóxicas para las que no existen alternativas hasta que éstas se desarrollen” y garantías para evitar una "merma insalvable para el sector productor de las herramientas de las que actualmente dispone para luchar contra la plagas”. Es decir, como era de esperar, un nuevo aplazamiento y buenas intenciones que deben ser ratificadas por los estados, siempre que no perjudiquen a las multinacionales[24].
En definitiva, la UE no está aplicando el principio de precaución para proteger a la población y al medio ambiente de los efectos nega tivos de los pesticidas. Su programa de revisión, nuevamente aplazado, es una máscara para seguir actuando en beneficio de la industria química. No se prohíben todas las sustancias más peligrosas y cuyos daños han sido probados. No se suspenden aquellas sobre las que hay estudios que señalan su peligrosidad, aunque no alcancen significación científica, hasta tanto demuestren su inocuidad, como debería hacerse en ejercicio del prin cipio de precaución. Las prohibiciones a veces son simulacros porque siguen utilizándose bajo la forma de "usos esenciales". Desde 1992 se ha solicitado la inclusión de un centenar de pesticidas nuevos que vie nen a relevar a los anteriores y, según la Agencia Europea de Medio Ambiente, son "más tóxicos, aunque más específicos y más eficaces" (hasta que aparezcan nuevas resistencias de las plagas reduzcan su efectividad).[25]
El control de plagas no es un problema reducible a la química porque es agroecológico. Las plagas y enfermedades son resultado de agrosistemas desequilibrados. El empleo de grandes cantidades de agrotóxicos de amplio espectro acaba fracasando y creando nuevos problemas. La mejor manera de combatir las plagas es recuperar el equilibrio de los agrosistemas y el mantenimiento de la biodiversidad.
Por otro lado, la UE, secundada por los gobiernos, resta impor tancia a la contaminación por pesticidas que contienen los alimentos, a pesar de hacer controles periódicos. "De cada 100 verduras que con sume ciudadano europeo, 60 están completamente limpias de pestici das, 36 tienen restos en dosis inferiores al máximo tolerado y 4 están contaminadas por encima de estas dosis[26]. El 40 % contienen restos y aunque en su mayoría estén por debajo de los límites autorizados, comienzan a acumularse las pruebas de que pequeñas dosis durante mucho tiempo pueden ser más perniciosas que altas dosis de una sola vez. A su vez, una dieta equilibrada, con alto consumo de frutas, verduras y cereales, contendría niveles de pesticidas superiores a los recomendados según un estudio realizado en Barcelona a través de mil muestras recogidas en los comercios.
PORQUE NO NOS GUSTAN LOS TRANSGÉNICOS:
COEXISTENCIA CON TRANSGÉNICOS, NO, NO Y NO.
NI PRODUCIDOS, NI IMPORTADOS, NI CONSUMIDOS. ¡PROHIBICIÓN!
MANIFESTACIÓN, 18 DE ABRIL DE 2009, ZARAGOZA
Para adherirse a la Campaña 17 de Abril, Día de las Luchas Campesinas, escribir a lagarbancitaecologica@nodo50.org o gaksmadrid@nodo50.org.
ADHESION: CASA BOLIVAR ANFICTIONICA y RED INFORMATIVA VIRTIN de la Republica de Colombia.
Otros artículos de Campaña 17 de Abril. Día de las Luchas Campesinas:
http://www.nodo50.org/lagarbancitaecologica/garbancita/index.php?option=com_content&view=category&id=66&Itemid=80
[1] Internacional Obesity Task Force: Fuerza de Choque Internacional contra la Obesidad
[2] Palatalidad es la propiedad de que un alimento sea agradable al paladar. La alimentación industrial investiga y produce sustancias químicas para conseguir este efecto en niñ@s y personas mayores infantilizados por la publicidad y la ignorancia.
[3] NAOS: Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad
[4] Principio de precaución: supone que la utilización de cualquier tecnología o la autorización de cualquier producto alimentario, demuestren que no constituyen ningún riesgo, presente o futuro.
[5] Fuente: Galindo, Pilar (2006) “La globalización contra la seguridad y soberanía alimentarias”. En VV.AA “¡Qué hace esa fresa en tu mesa!”. Págs. 141-180. Ed. Atrapasueños, SOC, Autonomía Sur, Oficina de Derechos Sociales y CAES. Sevilla.
[6] Mientras que en el conjunto de sustancias químicas, la Comisión reconoce, con cifras, la escasa evaluación de los riesgos, en la revisión de los pesticidas hay un silencio absoluto y toda la información relevante que se publica aparece en ingles, impidiendo el acceso público a dicha información.
[7] Destacamos la Alianza para la Acción de Pesticidas, conocida como PAN (Perticide Action Network) y especialmente su versión latinoamericana, RAP-AL (Red de Acción en Plaguicidas y sus alternativas en América Latina), con abundante información en castellano en su espacio web www.rap-al.org
[8] Según la profesora Ana Mª García, del Dpto. de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia, en el entorno de la Albufera de Valencia y como resultado de las fumigaciones aéreas para los cítricos, se han encontrado pesticidas organofosforados en la sangre de los habitantes de la zona. Y continúa “se han descrito enfermedades crónicas neurológicas debidas a la exposición mantenida a estos pesticidas y también secuelas a largo plazo después de intoxicación aguda” (El País, “Pesticidas en frutas y verduras” 8-2-05)
[9] Los límites máximos de residuos autorizados en alimentos en agua potable no garantizan la ausencia del riesgo por varias razo nes: 1) porque la cantidad de dosis diaria recomendable ha sido cues tionada al aparecer pesticidas que provocan disrupciones hormonales -ver más adelante-, en dosis muy inferiores a las legales; 2) porque las dosis se calculan para varones adultos y sanos, que admiten niveles más altos que enferm@s, mujeres y niñ@s; 3) porque hay que tener en cuenta la combinación de exposición a diversas sustancias químicas, el periodo de exposición y su acumulación. Una dosis legal puede no ser perjudicial durante una temporada corta, pero el efecto puede variar si se prolonga o si el individuo tiene toda la vida por delante –caso de los cánceres- y desarrollarse 10 ó 15 años después. 4) porque, en relación a los residuos en alimentos, depende de la dieta. No es lo mismo un alimento que se consume poco, que si forma parte de la dieta diaria y se ingiere en cantidades importantes. Estas cuestiones no son contempladas al calcular los límites máximos autorizados.
[10] Un estudio finalizado por un equipo de investigadores del Co legio de Médicos de Familia de o ntario (Canadá-2004) y basado en la revisión de la bibliografía científica producida a nivel mundial y en los últimos 10 años, sobre la relación entre pesticidas y diversos tipos de cáncer, malformaciones genéticas, trastornos del sistema endocrino, neurológico y mental, revela que el uso de pesticidas está provocan do un mayor número de enfermos de estas dolencias, reduciendo la esperanza de vida de la población y la vida saludable. En la revisión, han discriminado tanto la validez científica como la significación es tadística de los hallazgos, destacando aquellos estudios de prospectiva sobre una muestra amplia y un seguimiento a largo plazo. Esta discri minación otorga un mayor rigor a sus conclusiones. En la mayoría de los casos, la existencia de la enfermedad se produce por la propia pro fesión o la de sus padres y madres, pero concluye que la transmisión por la exposición ambiental o alimentaria ha sido menos estudiada y resulta más difícil su evaluación. Pone especial énfasis en los daños sobre la infancia y adolescencia, precisamente por su vulnerabilidad y mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad a lo largo de su vida. En aquellas enfermedades donde las investigaciones han sido capaces de demostrar una mayor tasa de aparición ante la exposición a pes ticidas -diversos cánceres, Linfoma-No-Hodking y leucemia-, se pro nuncian a favor de evitar totalmente la exposición de la población en general, lo que significa prohibir su uso o reducirlo a situaciones muy excepcionales.
[11] Se emplea este término para seguir autorizando el uso de sus tancias de probada peligrosidad, argumentando que no existe otra for ma posible de resolver el problema para el que ha sido diseñado. Por ejemplo, el uso del bromuro de metilo en la desinfección de suelos para la producción de fresa. Existen otras alternativas, incluso sin variar el modelo intensivo de producción (como la solarización para evitar los hongos en el suelo). Además, conviene plantearse la causa del uso de pesticidas en la forma industrial de producción de alimentos, cuyos métodos destruyen cualquier defensa natural del suelo, plantas y ani males ante las enfermedades o la competencia con otros seres vivos. La alta patogenicidad del virus de la gripe aviar es un buen ejemplo. El hacinamiento provoca la bajada del sistema inmunitario y la enfermedad penetra en la fábrica. Un caldo de cultivo favorecido por la densidad y cantidad de animales, propaga más rápidamente la enfermedad y el vi rus encuentra las condiciones para mutar y hacerse más virulento. Las aves migratorias y de corral no propagan la enfermedad, son sólo sus víctimas. Sin embargo, son perseguidas y encerradas, mientras nadie parece preocuparse por lo que pasa dentro de las factorías de pollos. Cuando no se impugna el modelo industrial, todas las soluciones for man parte del problema.
[12] Esta directiva fue uno de los primeros actos legislativos en contar tanto con el principio de subsidiariedad, como con el princi pio de precaución. Colocó explícitamente la protección de la salud hu mana y del medio ambiente por encima de las necesidades de la pro ducción agraria." Informe de la Comisión al Parlamento y al Consejo COM/2001/0444 final
[13] En palabras de Nicolás Olea; "El término disruptor endocrino sirve, en la actualidad, para definir a cualquier compuesto químico, contaminante medio ambiental que, una vez incorporado a un orga nismo vivo, afecta al equilibrio hormonal. " Extraído de su "Informe Agricultura y salud". Nicolás Olea es catedrático de medicina interna de la Universidad de Granada y Jefe de la Unidad de Radiología del Hos pital Clínico de Granada. En definitiva, la disrupción hormonal provoca alteraciones que desequilibran el funcionamiento del sistema endo crino y, durante el embarazo y en edades cruciales, pueden provocar malformaciones genéticas y perjudicar el normal desarrollo del apara to reproductivo.
[14] Citamos sólo un estudio realizado en España "Factores de ries go de criptorquidia", a cargo de la Dra. Maria Teresa Rueda Domingo, del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública, de la Facul tad de Medicina de Granada y publicad
http://www.nodo50.org/lagarbancitaecologica
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Publicado por tikapuka en 20:58
Etiquetas: AgriCULTURA, EcologíaPolítica, Soberanía Alimentaria
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Porque sin Maíz no hay México
Porque sin maíz no hay méxico, no a la contaminación transgénica: Activistas, ciberactivistas y socios de Greenpeace México forman un mapa de maíz gigante en la plancha del Zócalo para exigir al gobierno de Felipe Calderón el cumplimiento del Protocolo de Cartagena del que es signatario.
Fuente: http://www.greenpeace.org/mexico/news/velada_maiz
Con 35 mil kilos de maíces nativos blancos y amarillos y 250 metros cuadrados de manta, cientos de personas de la sociedad civil y de organizaciones campesinas y ambientalistas elaboraron un mapa de México de 4,500 metros cuadrados para exigir al gobierno federal la protección de esta gran riqueza biológica y cultural frente a la contaminación transgénica.
El mapa fue formado en una cuarta parte de la plancha del Zócalo capitalino, y a su lado lanzaron los mensajes “Sin maíz no hay país” y “No a los transgénicos”. Su elaboración arrancó a las 19:30 horas y se prolongó hasta las 9 de la mañana de este día.
“Este mapa muestra claramente que todo México es tierra de maíz y lo elaboramos para enfatizar que haremos todo lo posible para proteger nuestro principal grano de la voracidad de las transnacionales agrobiotecnológicas y que le exigimos al licenciado Felipe Calderón que reconozca que TODO el territorio mexicano es centro de origen y diversidad del maíz y actué de inmediato para evitar que empresas como Monsanto sigan contaminando nuestro campo y poniendo en riesgo nuestra salud y soberanía alimentaria”, señalaron los miembros de las organizaciones agrupadas en Sin maíz no hay país.
En el marco de la reunión del Protocolo de Cartagena que se lleva a cabo en la Ciudad de México del 23 al 27 de febrero, las organizaciones convocaron a esta velada por el maíz, una ceremonia que recuerda las tradiciones de nuestros antepasados, quienes brindaron este extraordinario alimento al mundo. Con esta velada las organizaciones alertaron a los representantes de los países miembros del Protocolo de Cartagena reunidos en el Grupo de trabajo de Responsabilidad y Compensación de Daños sobre la peligrosa situación del maíz en su centro de origen.
“En Chihuahua ya se confirmó la contaminación transgénica de los campos de maíz tanto por parte de las comunidades campesinas como de prestigiados científicos mexicanos. Más aún, el propio gobierno mexicano lo ha reconocido. Esto, sin embargo, no ha sido suficiente para que las autoridades se decidan a proteger nuestro maíz”, declaró Miguel Colunga, de la organización Frente Democrático Campesino de Chihuahua.
“A pesar de esto, no se han tomado las medidas necesarias para determinar la fuente de la contaminación y mucho menos revertirla; es decir, el gobierno mexicano no ha asumido su responsabilidad. Por el contrario ha buscado legalizar lo ilegal y justificar el crimen que significa la contaminación del centro de origen del cereal más importante y codiciado hoy en el mundo”, ahondó Colunga.
“Solicitamos a los países miembros del Protocolo de Cartagena que analicen la trascendencia de proteger los centros de origen y de diversidad genética, sabemos que ante una crisis mundial de orden ambiental, plagas o los cambios extremos del clima, la biodiversidad y la protección de centros de origen son las herramientas para mantener la producción de alimentos para la humanidad. Los cultivos transgénicos no son una opción; al contrario, dejan en estado de vulnerabilidad y dependencia a las comunidades ante la posibilidad de contaminación transgénica de sus semillas y cultivos y a los consumidores del mundo frente a la pérdida de diversidad genética”, explicó Aleira Lara, coordinadora de la campaña de agricultura sustentable y transgénicos de Greenpeace México.
México es parte del Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología. Sin embargo, la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM), publicada en 2005, no cumplió con la responsabilidad de proteger el carácter de centro de origen del maíz, a pesar de que el Protocolo así lo establece. Peor aún, la Ley pasó por alto el mandato del Protocolo para establecer medidas de bioseguridad respecto a los daños causados por transgénicos a la diversidad y los riesgos que éstos representan para la salud humana.
“El gobierno mexicano ha diluido notablemente los mecanismos de bioseguridad en la LBOGM y en el Reglamento de la misma; este último incluso violenta la Constitución al establecer disposiciones que permiten liberar transgénicos. El gobierno pretende eliminar el Régimen de Protección Especial del Maíz, ignorando con ello la opinión de más de 500 mil mexicanas y mexicanos que de diversas maneras han expresado su rechazo a los transgénicos. Asimismo no respeta los acuerdos emanados de sus órganos de consulta”, denunció Adelita San Vicente de la organización Semillas de Vida.
Mientras esto sucede, representantes del gobierno federal asistieron en los primeros días del año a Singapur, invitados por las grandes empresas productoras de transgénicos, a escuchar una propuesta manipuladora en la que las empresas se comprometerían a destinar recursos para compensar los daños a la diversidad biológica.
“En dicha propuesta, conocida como Compact, las empresas establecen tramposamente que serán ellas quienes determinen su grado de responsabilidad y la manera en que compensarán a los afectados. Esto es inaceptable, pues los daños al ambiente y a la biodiversidad no pueden quedar a discreción de las transnacionales. Los gobiernos son los encargados de la protección de los recursos naturales, de la soberanía alimentaria y de la sociedad. Por lo tanto, deben evitar, con base en el principio precautorio, cualquier riesgo planteado por una tecnología que traerá ganancias únicamente a las empresas y que plantea grandes riesgos al medio ambiente, a la salud humana y la producción local de alimentos”, agregó San Vicente.
“Es urgente que México como cuna del maíz se atenga al principio de precaución y establezca formalmente la prohibición a la siembra de maíz genéticamente modificado por ser centro de origen. Exigimos al gobierno mexicano que en esta reunión actúe como le corresponde, promoviendo activamente un régimen de responsabilidad y compensación obligatorio, que incluya medidas preventivas y de remediación frente a las afectaciones de los transgénicos al ambiente, la biodiversidad y la salud; un fondo de indemnización que incluya claramente los daños y perjuicios socioeconómicos provocados a las comunidades y que, bajo el principio de quien contamina paga, se finquen responsabilidades a las empresas dueñas de las patentes de los transgénicos”, demandó Lara.
Las organizaciones concluyeron exigiendo al gobierno federal que atienda las demandas de la sociedad y declare a todo el país como zona libre de transgénicos, como lo hizo ya el gobierno de la Ciudad de México. Necesitamos acciones decididas como éstas para lograr la protección de la gran riqueza con que cuenta nuestra país y evitar la apropiación de la misma por parte de las voraces empresas trasnacionales.


— Greenpeace México
Publicado por tikapuka en 10:21
Etiquetas: Resistencias en el Mundo, Soberanía Alimentaria, Zapatismos
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